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¿Por qué el individualismo es científica y filosóficamente una aberración? / Víctor H. Palacios Cruz

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  * Las imágenes corresponden a fotografías de Dorothea Lange (1895-1965), célebre por su registro humanista de las consecuencias de la Gran Depresión norteamericana. Sin posibilidad alguna de defensa, una mujer y un hombre que ejercían su derecho a la protesta fueron tiroteados por agentes policiales (en Minneapolis, EE. UU.) en el curso de unas redadas antimigratorias que acataban una orden presidencial. Sin duda, la orden de quien parece estar ajustando cuentas con todo aquello que su frívola crianza le enseñó a despreciar. Migrantes, adversarios ideológicos, gentes con otros credos u opciones sexuales, poblaciones desfavorecidas y hasta rivales de negocios que son, para él, “gente mala” que merece el rechazo y, llegado el caso, el exterminio. Un comportamiento que ha encontrado, eso sí, un entorno perfectamente preparado para la materialización sus delirios. Las matanzas de judíos, protestantes, católicos, comunistas y tribus de distintas etnias a lo largo de la historia no f...

La filosofía como reconciliación con la fragilidad humana / Víctor H. Palacios Cruz

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Autorretrato de Van Gogh.     A mis estudiantes de filosofía de este verano de 2026   I.                    La filosofía y la tristeza Un tal Hudson, según Borges, escribió que “muchas veces emprendió el estudio de la metafísica, pero que siempre lo interrumpió la felicidad” (2002b, 214). El reverso de tan original confesión admite, al menos, dos posibilidades. Primera, la afirmación implícita de que vivir –más aún, vivir bien– y, de otro lado, estudiar, investigar y pensar son dos facetas de la existencia incompaginables entre sí. Segunda, la intuición de que el inicio de la reflexión proviene de una ausencia duradera o permanente de felicidad. Esta segunda hipótesis se aviene bien con la idea de Jean-François Lyotard sobre la filosofía como un pensamiento que “nace a la vez que algo muere” (1996, 119-120). En contra de la noción clásica del asombro como resorte del pen...

Despedida, una pieza teatral de Francisco Echeandía y Luis Ecce / Víctor H. Palacios Cruz

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  “Alejandro, después de muchos años, regresa a la casa del abuelo para recoger una caja y una silla. Al encontrarse con la casa le despiertan vivencias familiares y de su barrio que lo llevan a reflexionar sobre la memoria personal y colectiva”. Con estas palabras se anuncia, en el impreso gentilmente entregado a los espectadores, la puesta en escena de Despedida , que tiene el texto y la dirección de Francisco Echeandía, la dirección de arte y la música de Luis Ecce y la actuación de Gianfranco Mejía, todos talentos lambayecanos, si bien Luis Ecce colabora desde París. Acudí a la función del día 13 de diciembre en la sede, sobre la avenida Luis Gonzales, de la institución pública que tiene en la ciudad de Chiclayo el edificio más hermoso – con su serena presencia de vieja casona – y el nombre más abominable: Dirección Desconcentrada de Cultura, que nos arroja al oído toda su aparatosidad burocrática. Sé que nadie me hará caso, pero una institución como esta debería tener un n...

Elogio y nostalgia del pasillo. Recuerdos de la casa de mis padres / Víctor H. Palacios Cruz

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  Acabados los juegos oscurece, llega el frío y mi hijito de seis años se cambia de ropa para acostarse a dormir. Justo cuando acaba de ponerse la parte superior de su pijama, de pronto se detiene. Mira el pantalón corto que aún tiene puesto y dice: “Soy el día y la noche”, y mirándome se ríe y yo le miro la cara adorablemente irradiada por una mezcla de astucia y poesía. Las habitaciones y las casas son también prendas que uno se pone para estar en el mundo o para volver del mundo. Invisibilizadas por la costumbre o porque sentimos que han estado allí siempre, incluso antes del fin de los dinosaurios, no se libran sin embargo de la mirada recreadora de los niños, esa que ve una guitarra en un rastrillo de plástico o una inmensa nuble blanca en la sábana que cuelga de la azotea levantada por el viento. Así también veía yo el patio de la casa de mis padres donde viví la mayor parte de mi vida. Patio que en realidad era solo un pasadizo que permitía acceder directamente a la coci...